“Un ojo abierto y otro cerrado”. Con esa frase, Daniel Ortega volvió a poner a Estados Unidos en el centro de su discurso durante la conmemoración del 47 aniversario del Ejército de Nicaragua.

Acompañado por Rosario Murillo y la cúpula militar, Ortega acusó a Washington de mantener una política de injerencia y aseguró que Nicaragua debe permanecer en alerta ante posibles presiones o acciones externas.

El mandatario también cuestionó el gasto de Estados Unidos en conflictos internacionales y relacionó su política exterior con problemas como la migración, la pobreza y las crisis económicas. Incluso aprovechó el discurso para referirse a las tensiones internacionales con Irán y al trato que reciben los migrantes deportados desde territorio estadounidense.

El mensaje llega mientras las relaciones entre Managua y Washington continúan marcadas por sanciones y fuertes cuestionamientos desde Estados Unidos y organismos internacionales por la situación democrática, las restricciones al espacio cívico y la persecución de opositores en Nicaragua.

Durante el acto, las Fuerzas Armadas también reiteraron su respaldo a las reformas constitucionales impulsadas por el Gobierno de Ortega y Murillo, en un escenario donde la tensión política con Estados Unidos vuelve a subir de tono.