El turismo en El Salvador quiere mirar más allá del visitante joven. Gobierno, empresa privada y organismos internacionales comenzaron a analizar cómo deberá adaptarse el país a una población cada vez más longeva y a viajeros mayores de 50 años que también buscan experiencias, comodidad y servicios adecuados a sus necesidades.
El tema fue parte del taller “El Salvador 2050: desafíos y oportunidades para una sociedad más longeva”, organizado por Agrisal y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde participaron representantes del sector público y privado para discutir cómo los cambios demográficos impactarán la economía, el empleo y el turismo.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, explicó que uno de los retos será preparar tanto los destinos como al personal que atiende a los visitantes. Según datos compartidos durante la actividad, cerca del 60 % de quienes llegan actualmente al país pertenecen a generaciones millennial y posteriores, mientras que el resto corresponde principalmente a generación X y baby boomers.

La apuesta es que hoteles, restaurantes, destinos y otros servicios turísticos comiencen a tomar en cuenta las necesidades de viajeros de distintas edades. Para ello, el Ministerio de Turismo trabaja junto al BID y otros actores en estrategias que permitan mejorar la experiencia del visitante y fortalecer la oferta en los territorios.
El encuentro también puso sobre la mesa un desafío más amplio: pensar desde ahora cómo será El Salvador dentro de 20 o 25 años. Con una población que vivirá más tiempo, el turismo, las ciudades, el empleo y los servicios tendrán que evolucionar junto con ella.

