Estados Unidos prepara una de las mayores revisiones de visas de su historia: hasta 200,000 extranjeros que ingresaron con visa de turismo o negocios y posteriormente solicitaron asilo podrían perder ese documento. 🇺🇸

El plan de la administración de Donald Trump se concentraría en las visas B1 y B2, destinadas a viajes temporales de negocios y turismo. El Departamento de Estado confirmó que trabaja junto al Departamento de Seguridad Nacional para identificar a personas que entraron como visitantes y luego iniciaron procesos para permanecer en el país mediante una solicitud de asilo.

La postura del Gobierno estadounidense es que utilizar una visa temporal con la intención previa de solicitar asilo puede constituir fraude migratorio y ser motivo para revocarla. Según Associated Press, la revisión podría alcanzar a personas que solicitaron o están tramitando asilo desde 2016.

Pero hay una diferencia importante: perder la visa no significa una deportación automática. La medida afectaría el estatus de la visa de no inmigrante y podría abrir nuevas disputas legales, mientras los casos de asilo siguen sus respectivos procesos.

De concretarse en toda su extensión, sería la mayor campaña de revocación masiva de visas registrada en Estados Unidos, en momentos en que la administración Trump continúa endureciendo sus controles migratorios y los requisitos para ingresar al país.