El dengue vuelve a encender las alertas en El Salvador. El Ministerio de Salud confirmó la tercera muerte por esta enfermedad en lo que va del año, mientras los casos sospechosos continúan aumentando y ya superan los 300 por semana.
Hasta el 19 de septiembre, la red pública había atendido a 4,786 personas con síntomas relacionados con dengue. De ese total, 48 casos fueron confirmados por laboratorio, 45 pacientes necesitaron hospitalización y seis fueron clasificados como dengue grave.
Uno de los datos que más llama la atención es que los menores de edad concentran buena parte de los casos. Más del 42% corresponde a niños menores de nueve años y otro 35% a niños y adolescentes entre los 10 y 19 años.
Entre las señales que no deben pasarse por alto están la fiebre alta, dolor fuerte de cabeza, molestias detrás de los ojos, dolores musculares y articulares, vómitos, cansancio y manchas en la piel. También hay señales de mayor riesgo, como dolor abdominal persistente, vómitos continuos o sangrados.
Y aunque la fumigación ayuda a reducir los mosquitos adultos, el verdadero problema muchas veces está dentro de casa. Botellas, llantas, macetas, cubetas, pilas o cualquier recipiente con agua acumulada pueden convertirse en criaderos.
La recomendación sigue siendo sencilla, pero clave: eliminar recipientes con agua estancada, lavar y cepillar depósitos, mantenerlos tapados y usar repelente o mosquiteros cuando sea necesario.

