La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, prepara una visita a El Salvador a finales de octubre con un tema claro sobre la mesa: conocer de cerca la estrategia de seguridad y el sistema penitenciario impulsados durante el gobierno de Nayib Bukele.
Fujimori confirmó que recibió una invitación del presidente salvadoreño y adelantó que el viaje se realizará a finales de octubre. El canciller peruano, Carlos Espá, aseguró que esperan conocer las experiencias aplicadas en El Salvador y evaluar qué aprendizajes podrían ser útiles frente a los problemas de seguridad que enfrenta Perú.
¿Y por qué Perú está mirando hacia El Salvador? El país sudamericano enfrenta un fuerte desafío por el crecimiento de bandas vinculadas a extorsiones, homicidios y crimen organizado. A esto se suma otro problema: sus cárceles tienen alrededor de 100 mil privados de libertad, pese a haber sido diseñadas para albergar cerca de 40 mil.
La visita también pondrá atención en el modelo penitenciario salvadoreño. El gobierno peruano ya ha planteado reformas a su propio sistema carcelario y la construcción de nuevos centros penitenciarios para reducir el hacinamiento.
El encuentro entre Fujimori y Bukele vuelve a colocar la experiencia salvadoreña en el radar regional, en momentos en que distintos países latinoamericanos buscan nuevas respuestas frente al crimen organizado y la violencia.

