Las protestas de transportistas en Guatemala cumplen este martes su segundo día, con bloqueos en varias de las principales carreteras del país. Los cierres también afectan rutas estratégicas que conectan con México y El Salvador, mientras las gremiales exigen medidas para reducir el precio de los combustibles.

Las protestas incluyen barricadas, camiones atravesados y cierres en distintos puntos del país. Las autoridades han reportado al menos una docena de vías afectadas, complicando el desplazamiento de miles de personas y encendiendo también las alertas por posibles problemas en el traslado de productos.

El reclamo tiene un motivo claro: llenar el tanque se ha vuelto mucho más caro. Las gremiales aseguran que los combustibles han aumentado más de un 50 % durante el último semestre. Actualmente, según datos oficiales, el galón de diésel ronda los $6.08, mientras la gasolina superior alcanza los $5.45 y la regular los $5.21.

Los transportistas piden medidas que reduzcan directamente esos costos y también plantean eliminar algunos impuestos municipales. Aunque el Gobierno del presidente Bernardo Arévalo ha propuesto nuevos subsidios, las gremiales consideran que esa no es la solución que buscan.

El tema ya había generado debate meses atrás. En abril, el Congreso aprobó un subsidio por $261.7 millones, vigente durante tres meses, pero posteriormente hubo cuestionamientos sobre si realmente tuvo un impacto visible en los precios que pagaron los consumidores.

Mientras los bloqueos continúan, otros sectores advierten sobre sus consecuencias. La Cámara del Agro señaló que las protestas podrían afectar el abastecimiento y distribución de alimentos, además de perjudicar a pequeños productores y diferentes actividades económicas.

Por ahora, los transportistas esperan abrir una mesa de diálogo con las autoridades para buscar una salida a una protesta que ya entra en su segundo día y mantiene afectadas varias de las principales rutas de Guatemala.