Trabajar menos días, pero pasar más horas en el trabajo. Esa es una de las posibilidades que se están analizando para cambiar la forma en que se distribuye la jornada laboral en El Salvador.

El ministro de Trabajo, Rolando Castro, explicó que una de las propuestas que ha tomado mayor fuerza plantea trabajar cuatro días a la semana, con jornadas de 11 horas y tres días de descanso. Otra opción mantiene las 44 horas semanales, pero distribuidas en 10 horas de lunes a jueves y cuatro horas el viernes.

Pero no necesariamente todos trabajarían bajo el mismo esquema. La Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) ha planteado que cualquier cambio sea opcional y pueda adaptarse a las necesidades de cada actividad económica. Castro coincidió en que una nueva jornada no debería aplicarse de la misma manera a todos los sectores.

La discusión todavía continúa. La comisión técnica creada por el Consejo Superior del Trabajo está escuchando propuestas de empresarios, trabajadores y otros sectores antes de definir qué modelo podría avanzar.

Por ahora, trabajar cuatro días y descansar tres es una posibilidad que está sobre la mesa, pero todavía no es un cambio aprobado.