España vive un momento histórico en materia migratoria. A solo dos semanas de que cierre el plazo, el Gobierno español ya recibió 900,000 solicitudes de personas extranjeras que buscan regularizar su situación en el país.
La cifra marca un récord y supera los registros de procesos anteriores. Según el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de España, unas 360,000 solicitudes ya fueron admitidas a trámite, mientras miles de personas siguen corriendo contra el calendario para completar sus documentos antes del 30 de junio.
El mensaje de las autoridades, organizaciones sociales, abogados y movimientos migrantes es claro: que nadie se quede fuera. Por eso, en esta recta final se está haciendo el llamado a completar las solicitudes y presentar los documentos disponibles.
Pero no todo ha sido sencillo. Muchos migrantes viven estos últimos días con nerviosismo, especialmente quienes no han logrado obtener el certificado de antecedentes penales, un requisito clave para avanzar en el proceso.
Esta situación afecta principalmente a ciudadanos de países como Argelia, Cuba, Guinea Conakry y Gambia, donde conseguir ese documento se ha vuelto complicado. Aun así, la recomendación es presentar la solicitud y confiar en que el Gobierno pueda gestionar la información por la vía diplomática en los casos necesarios.
Para miles de personas, este proceso representa mucho más que un trámite: es la posibilidad de trabajar, vivir con mayor tranquilidad y abrir una nueva etapa en España.






