Guillermo “Memo” Ochoa cerró una de las carreras más importantes del futbol mexicano con una despedida cargada de emoción. El histórico portero jugó sus últimos minutos como profesional en el partido entre México y República Checa, durante la Copa del Mundo, en el Estadio Ciudad de México.
El momento llegó al minuto 78, cuando Javier Aguirre decidió darle ingreso para que defendiera por última vez la portería de la Selección Mexicana. La ovación fue enorme: más de 80 mil aficionados se pusieron de pie para despedir a un jugador que marcó una época. Edson Álvarez, además, le entregó la cinta de capitán como gesto de respeto a su trayectoria.
Ochoa contó que su gran meta era llegar a este Mundial en México, aunque el camino no fue fácil. Habló de sacrificios, soledad, constancia y del apoyo de su familia para sostenerse hasta el final. “Fue cerrar con broche de oro”, dijo el arquero, quien aseguró que se va tranquilo porque entregó todo a sus equipos y a la Selección.
Memo se retira después de más de dos décadas de carrera, seis Copas del Mundo y una trayectoria internacional que lo llevó por clubes como América, Ajaccio, Málaga, Granada, Standard de Lieja, Salernitana, AVS Futebol y AEL Limassol.
Con su adiós, México despide a uno de sus grandes referentes bajo los tres postes. Un portero discutido por muchos, pero inolvidable para el futbol mexicano.






