Durante las Fiestas Agostinas, las autoridades han intensificado las inspecciones en restaurantes, tiendas y otros establecimientos comerciales para proteger la salud, los derechos y el bolsillo de los consumidores.
Equipos de la Defensoría del Consumidor y la Superintendencia de Regulación Sanitaria recorren diferentes puntos del país verificando que no existan productos vencidos, cobros indebidos, promociones engañosas o malas condiciones en la preparación de alimentos. Uno de los operativos se desarrolló en el centro histórico de San Salvador, una de las zonas con mayor movimiento durante las vacaciones.
Las revisiones también incluyen las cocinas de los negocios, el estado de las materias primas y la comprobación de que el personal cuente con el carné requerido para manipular alimentos.
Las autoridades recordaron que las empresas que incumplan la Ley de Protección al Consumidor pueden enfrentar sanciones de hasta 500 salarios mínimos. El objetivo es que las familias salvadoreñas puedan disfrutar de las celebraciones con mayor seguridad y sin sorpresas desagradables al momento de comprar o consumir alimentos.

