El café salvadoreño ahora también se puede “volar”. Ahuachapán estrenó Coffee Flow, una nueva experiencia turística que combina la tradición cafetalera de la zona con drones y gafas FPV para ofrecer una forma diferente de recorrer y conocer los cultivos.
La iniciativa fue desarrollada por reserve503.travel junto a la Sociedad Cooperativa de Cafetaleros Los Ausoles (Coausoles), con el objetivo de sumar tecnología a uno de los productos más representativos de El Salvador: el café.
La propuesta permitirá que los visitantes realicen recorridos inmersivos por fincas y espacios productivos, observándolos desde la perspectiva de un dron mediante gafas FPV. La experiencia está pensada tanto para turistas nacionales como extranjeros y busca ser accesible para diferentes integrantes de la familia.

Desde reserve503.travel explicaron que Coffee Flow se suma a un portafolio de experiencias que buscan mostrar Ahuachapán de una manera distinta, mientras que representantes de Corsatur destacaron su componente familiar e inclusivo.
Más que tomarse una taza
Uno de los atractivos de la propuesta es precisamente cambiar la forma en que se cuenta la historia del café salvadoreño. El presidente del Instituto Salvadoreño del Café, Mauricio Sansivirini, destacó que este producto permite llevarlo más allá de su producción y consumo tradicional para convertirlo también en una experiencia turística.
El proyecto cuenta con el respaldo de instituciones del Gobierno del presidente Nayib Bukele y forma parte de los esfuerzos por diversificar la oferta turística, atraer más visitantes y generar nuevas oportunidades para los emprendimientos y comunidades de Ahuachapán.
Con Coffee Flow, café, turismo y tecnología se mezclan en una experiencia que busca mostrar uno de los mayores símbolos salvadoreños… pero esta vez desde las alturas.

