Productores de Chalatenango, La Libertad y San Vicente comenzaron a recibir semillas, mallas y otros insumos para recuperar los cultivos dañados por las fuertes lluvias y ráfagas de viento registradas en distintas zonas del país.

El apoyo fue entregado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería a agricultores que forman parte del Programa de Aumento a la Producción. Según las autoridades, el objetivo es recuperar las pérdidas y permitir que las familias retomen sus ciclos de siembra lo antes posible.

Pero el clima está mostrando dos caras en El Salvador. Mientras algunas zonas occidentales y paracentrales sufren lluvias intensas, varias estaciones de La Unión y Usulután ya acumulan hasta 16 días secos consecutivos. En Morazán y San Miguel también se reportan periodos de entre 11 y 15 días sin lluvia.

Ante la amenaza del fenómeno de El Niño, muchos productores decidieron adelantar la siembra de granos básicos. Organizaciones del sector agropecuario reportan una cosecha de 900,000 quintales de frijol y 12 millones de quintales de maíz.

Entre lluvias fuertes, vientos y sequía, el campo salvadoreño vuelve a enfrentar un reto climático que pone a prueba la producción de alimentos y la capacidad de recuperación de miles de agricultores.