El Salvador quedó incluido en una nueva lista de países a los que Estados Unidos aplicará aranceles adicionales por considerar insuficientes sus acciones para combatir el trabajo forzoso.

La medida establece un gravamen del 10 % para las importaciones salvadoreñas que ingresen al mercado estadounidense. La decisión forma parte de una estrategia comercial que alcanza a 60 países y economías, con tarifas que oscilan entre el 10 % y el 12.5 %.

México, Guatemala y Honduras también recibirán un arancel adicional del 10 %, mientras que Costa Rica, Panamá y República Dominicana enfrentarán una tasa del 12.5 %. Otros socios comerciales, como Canadá, Reino Unido, Japón, Corea del Sur, India y los países de la Unión Europea, también aparecen en la lista.

La decisión surge de una investigación iniciada en marzo de 2026 por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, bajo la Sección 301 de su legislación comercial. El proceso buscaba determinar si las políticas de los países investigados eran suficientes para impedir la entrada de productos fabricados mediante trabajo forzoso.

Tras las consultas y audiencias realizadas, las autoridades estadounidenses concluyeron que existían razones para adoptar nuevas medidas comerciales.

Los nuevos aranceles sustituirán el gravamen global temporal del 10 % que había sido aplicado anteriormente por la Administración de Donald Trump. Con esta decisión, Washington abre un nuevo capítulo en su política comercial y coloca a El Salvador ante un escenario que podría afectar la competitividad de sus productos en uno de sus principales mercados de exportación.