La misión humanitaria salvadoreña en Venezuela continúa apoyando a las familias afectadas por los terremotos, no solo con labores de búsqueda, rescate y asistencia, sino también con espacios de esperanza para los más pequeños.
El grupo USAR El Salvador desarrolló actividades recreativas para niños que permanecen en el albergue instalado en la Cancha Deportiva de Paz, en Playa Grande, La Guaira. A través de juegos, dinámicas y momentos de convivencia, el contingente busca devolverles un poco de alegría en medio de la emergencia.
Además de las actividades lúdicas, la misión salvadoreña también brinda atención psicológica y apoyo emocional a la niñez afectada, como parte del acompañamiento a las familias que han vivido momentos difíciles tras los sismos.
Entre sonrisas, abrazos y juegos, los integrantes de la misión buscan fortalecer el bienestar emocional de los niños y acompañarlos durante el proceso de recuperación.
Mientras permanezca en Venezuela, el equipo salvadoreño continuará desarrollando actividades de apoyo médico, psicológico, programas de primera infancia y espacios recreativos para los menores afectados.
Al mismo tiempo, USAR El Salvador mantiene las labores de búsqueda y rescate entre los escombros, utilizando equipo especializado y técnicas de localización para apoyar a las comunidades golpeadas por los terremotos.
En medio de la emergencia, la ayuda salvadoreña también se está haciendo sentir con algo tan poderoso como una sonrisa.






