Después de años de espera, 84 familias de Sensembra y Lolotiquillo, en Morazán Sur, recibieron sus escrituras de propiedad por parte del Ministerio de Vivienda. Para muchas de ellas, este documento representa algo más que un trámite: es la tranquilidad de saber que la casa donde viven ya les pertenece legalmente.
La ministra de Vivienda, Michelle Sol, informó que el proceso tuvo una inversión de $37,800, destinados a trabajos técnicos y legales como remedición, segregación e inscripción de las propiedades.
Uno de los datos destacados es que el 73 % de las personas beneficiadas son mujeres, algunas de ellas con décadas de espera. Según la funcionaria, hubo familias que esperaron hasta 43 años para tener finalmente su escritura en las manos.
Entre los beneficiados, don Alfredo Hernández resumió el sentimiento de muchas familias: ahora pueden decir con orgullo que son dueños de su casa.






