Entre los proyectos que impulsa el Gobierno está la primera línea del Aerocable, que conectará Zacamil, en Mejicanos, con el Centro Histórico de San Salvador, en el sector del Parque Cuscatlán. La idea es reducir tiempos de traslado y ofrecer una alternativa para mover pasajeros de forma masiva.
Pero el cambio no solo estaría en el aire. También se trabaja en la instalación de cámaras y dispositivos GPS dentro de las unidades del transporte colectivo para conocer en tiempo real dónde están, cómo están operando y mejorar la eficiencia del servicio.
El proyecto contempla además cámaras en paradas de buses y otros puntos estratégicos. Con esa información, las autoridades buscan tener un mayor control de la operación y optimizar rutas, recorridos y tiempos.
Según el viceministro de Transporte, Nelson Reyes, el Aerocable será apenas la primera de varias líneas contempladas dentro de un sistema de transporte más amplio. En otras palabras: la apuesta apunta a combinar nuevas formas de movilidad con más tecnología para ordenar un problema que durante años ha sido parte de la vida diaria de miles de salvadoreños.

