La sequía dejó de ser solo una preocupación para el campo. La Asamblea Legislativa aprobó declarar estado de emergencia nacional durante seis meses para enfrentar los efectos de la falta de lluvias y del llamado “Súper El Niño” en El Salvador.

La medida fue aprobada con 59 votos a favor y uno en contra y permitirá al Gobierno mover recursos entre instituciones, gestionar ayuda internacional y acelerar acciones para proteger la producción de alimentos y apoyar a las comunidades más afectadas.

La falta de lluvia ya golpea al campo

El país permanece bajo alerta roja por sequía meteorológica y agrícola desde el 25 de agosto. Protección Civil ha advertido sobre un fuerte déficit de lluvias, períodos secos prolongados y temperaturas por encima de lo normal, condiciones que han aumentado la presión sobre los cultivos, el agua disponible y los medios de vida de muchas familias.

El impacto se siente especialmente en la agricultura y la ganadería. Productores de maíz, frijol y otros granos básicos han reportado pérdidas en sus cosechas, mientras que los ganaderos enfrentan dificultades por la falta de pasto y agua para sus animales.

¿Qué permitirá la emergencia?

Con el decreto, distintas instituciones deberán trabajar de forma coordinada. El Ministerio de Agricultura tendrá un papel clave en la protección de la seguridad alimentaria y el abastecimiento; Protección Civil activará sus estructuras territoriales y deberá dar seguimiento diario a la emergencia.

Además, la Fuerza Armada, la Policía y los cuerpos de socorro apoyarán la logística de distribución de ayuda, mientras que Cancillería gestionará fondos, donaciones y asistencia internacional.

Una emergencia que mira más allá de la lluvia

El problema no se limita a que “no esté lloviendo”. Una sequía prolongada puede traducirse en menos alimentos, mayores costos para producirlos y más presión sobre las comunidades rurales.

Por eso, la declaratoria busca darle al Gobierno mayor capacidad de reacción durante los próximos seis meses, en momentos en que el déficit hídrico continúa afectando distintas zonas del país.