El sistema de pensiones de El Salvador volverá a cambiar, pero no sería este año. Según el más reciente entendimiento alcanzado entre el Gobierno y el Fondo Monetario Internacional (FMI), una nueva reforma previsional deberá aprobarse en 2027 como parte de los compromisos vinculados al programa financiero que mantiene el país con el organismo.

La reforma sería de tipo “paramétrica”. En palabras sencillas, esto significa que no necesariamente se cambiará todo el sistema, sino algunos de sus componentes principales, como la edad de jubilación, los años necesarios de cotización, el porcentaje de los aportes o la forma en que se calculan las pensiones.

Por ahora, el FMI no ha detallado qué aspectos deberán modificarse. Lo que sí establece el acuerdo es que la reforma tendrá que tomar en cuenta las recomendaciones técnicas del organismo. El tema no es nuevo: desde hace varios años el Fondo viene señalando la necesidad de revisar la sostenibilidad del sistema previsional salvadoreño.

Otro punto importante es la deuda relacionada con los fondos privados de pensiones. El acuerdo contempla reconocer obligaciones que, de acuerdo con cifras citadas por agencias calificadoras y medios locales, rondarían los $2,400 millones.

Todo esto forma parte de un paquete más amplio de ajustes fiscales. El Gobierno también deberá continuar reduciendo el peso de la deuda pública, revisar aspectos relacionados con el empleo público y fortalecer la administración de los ingresos del Estado.

A cambio del cumplimiento de las acciones acordadas, El Salvador podría acceder a un nuevo desembolso cercano a los $140 millones del FMI, aunque este todavía debe recibir la aprobación formal del Directorio Ejecutivo del organismo.

No todo el informe gira alrededor de ajustes. El Fondo también mejoró sus perspectivas sobre la economía salvadoreña y proyecta un crecimiento de 4.5 %, impulsado por factores como la inversión, el consumo, las remesas, el turismo y las entradas de capital.

El acuerdo incluye además compromisos relacionados con bitcoin y la billetera Chivo. Según el FMI, el control operativo de Chivo pasó a manos privadas y el Gobierno no contempla nuevas compras de bitcoin utilizando fondos públicos.

En resumen: 2027 podría convertirse en un año clave para las pensiones en El Salvador, aunque todavía falta conocer lo más importante para los trabajadores: qué parámetros cambiarán y cómo podrían afectar las futuras jubilaciones.